Si hay una bufanda que ya no usas, transfórmala, por ejemplo, en una falda que sí te pondrás 😉
A la bufanda blanca se le ha añadido otra parte con las mismas medidas, arriba, tejida a mano con dibujos en zig zag. Posteriormente se han unido las dos piezas, formando así la falda. Se han cosido varios corchetes para cerrarla, y voilà!